Líjar
Cabeza Líjar, verano 2007
EL LIJAR:
El Lijar, alto, majestuoso, observa mudo el paso del tiempo y de la Historia.
Hubo un tiempo en el que, por las terribles luchas y guerras, sus lomas fueron convertidas en campo de batalla.
Y asistieron, tristes, a la muerte y a la destrucción fratricida.
Sin embargo, con el tiempo, esas tristezas se han olvidado en el viejo Lijar y alegremente, se eleva orgulloso un mirador, que trata de hacer olvidar las penas. Tiempo atrás, ese mirador fue un puesto avanzado, claro está, eso ya no se menciona…
Y como ya relaté, en aquella triple frontera, tuvo lugar un bendito 2 de Diciembre la Revelación a este pobre incrédulo.
Desde entonces, ese cerro, de 1.823 metros de altitud, se ha convertido en mi Punto-Clave.
Gracias al Señor por la señal.
P.S.P.
El Lijar, alto, majestuoso, observa mudo el paso del tiempo y de la Historia.
Hubo un tiempo en el que, por las terribles luchas y guerras, sus lomas fueron convertidas en campo de batalla.
Y asistieron, tristes, a la muerte y a la destrucción fratricida.
Sin embargo, con el tiempo, esas tristezas se han olvidado en el viejo Lijar y alegremente, se eleva orgulloso un mirador, que trata de hacer olvidar las penas. Tiempo atrás, ese mirador fue un puesto avanzado, claro está, eso ya no se menciona…
Y como ya relaté, en aquella triple frontera, tuvo lugar un bendito 2 de Diciembre la Revelación a este pobre incrédulo.
Desde entonces, ese cerro, de 1.823 metros de altitud, se ha convertido en mi Punto-Clave.
Gracias al Señor por la señal.
P.S.P.
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